Walter Álvarez

Los aspectos técnicos son buenos pero hay que complementarlos con las habilidades blandas

Especialidad: Administración

Walter Álvarez Peralta estudió Administración de Empresas en la PUCP y cuenta con 15 años de experiencia laboral. Hizo una Maestría en Finanzas en la ESAN, y un curso de especialización en la misma área en la PUCP, así como otros estudios relacionados a temas de control de gestión y manejo de riesgos. Actualmente, se desempeña como Sub Gerente de Planeamiento Financiero en el Banco Financiero.

Nos cuenta que postuló a Contabilidad, pero que lo que quería realmente era estudiar Economía, por lo que llevó varios cursos de esta especialidad. Sin embargo, durante el tercer ciclo observó que el mercado laboral de los economistas era limitado y que había pocas prácticas pre-profesionales. Sumado a esto, él también tenía interés en la gestión. Esta situación lo llevó a buscar consejería, y finalmente se decidió por una carrera que le permitiera combinar la gestión, el cálculo y el análisis: la administración de empresas.

La demanda laboral

Walter nos comenta que el abanico de posibilidades para los administradores es bastante amplio, pero que muchas veces hay cierta preferencia por los ingenieros industriales o economistas en el área de finanzas, en la cual él se ha especializado. Esto se debe a que se cuestiona la formación en cálculo y la capacidad de análisis de los administradores; sin embargo, él nos comenta que un administrador puede desarrollar esa capacidad analítica y reflexiva gracias a la formación humanística de la PUCP. De otro lado, considera que es sumamente importante saber desenvolverse, comunicar y negociar como parte del trabajo cotidiano “Gana quien convence…‘esta persona se lleva bien conmigo’, hay que corregir de mejor manera, cambiar la forma en que vas a decir algo, ir modulando”, afirma. Para Walter, el desarrollo de capacidades de comunicación es fundamental puesto que el aspecto técnico suele ser reconocido, y si éste debe mejorar se logra a través del entrenamiento y la experiencia. Nos comenta que el desarrollo de estas habilidades blandas comienza desde la universidad, en el trato más horizontal de los profesores en la actualidad “Los gerentes son líderes, antes la distancia entre jefe y equipo era muy fuerte, igual que con los profesores, pero ahora se han reducido distancias para un trabajo en equipo más eficiente y para alimentar las habilidades blandas de los jóvenes, que sepan cómo comportarse, cómo actuar”, explica.

Así pues, Walter hace un balance entre lo académico, el conocimiento técnico de conceptos básicos o cálculo, y las habilidades blandas y los talentos emocionales a la hora de la evaluación de un profesional para un puesto de trabajo. Según su experiencia, en el mercado laboral se prefiere a aquellos profesionales que además de los conocimientos técnicos propios de la carrera, cuenten también con capacidades personales para la negociación, la comunicación efectiva y los conocimientos adicionales sobre finanzas, marketing o recursos humanos. Esto se debe a que en administración los profesionales tratan con varias áreas y con diversos profesionales, por lo que se debe desarrollar un perfil sociable, con tacto, con capacidad de solucionar conflictos y crear contactos, puentes y vínculos según lo requiera su trabajo. Es por esto que se considera importante observar la forma en que se comportan los jefes, los profesores y, en general, aquellas personas vinculadas al mundo financiero o empresarial, puesto que de esa manera se pueden tener referentes de la actitud apropiada y preferida en el mercado laboral.

Su experiencia personal

Nos cuenta que comenzó en el área de logística de un restaurante, y después en una empresa química internacional donde se encargaba de los productos en tránsito y el plan de almacén. Después de esas primeras experiencias, aplicó al Banco Interamericano de Finanzas (BanBif) como practicante de finanzas en el área de riesgos. Fue en este banco en el que comenzó se especializarse en el área financiera y en el que se constituyó como empleado de valor, por lo que su mismo centro de trabajo le ofreció la oportunidad de ejecutar sus estudios de posgrado en el 2009. Sumado a su Maestría en Finanzas en la ESAN, Walter también llevó un curso de especialización en Finanzas en la PUCP en el 2004.

Actualmente, Walter trabaja en el Banco Financiero y es Sub Gerente de Planeamiento Financiero, así pues, nos comenta que sus funciones principales son la elaboración del presupuesto del banco, el control de dicho presupuesto, y la evaluación de oportunidades de negocio o minimización de pérdida del banco y de sus empresas subsidiarias. Nos explica que estas funciones se asocian al control y análisis presupuestal, al control de gestión de negocios, y a la elaboración de proyecciones y su valorización en términos numéricos. En este sentido, su trabajo también consiste en la delegación y monitoreo de responsabilidades entre su equipo, así como en la negociación con diversas áreas del banco, “por eso se necesita de presentaciones efectivas que comuniquen adecuadamente según sea el público, en base a nuestro trabajo se toman las decisiones, otros son expertos en temas comerciales y de ventas, pero si lo traduces en términos económicos, los vuelves a la realidad financiera”, nos explica.

Reflexiones finales

Walter considera que la administración es una carrera muy versátil y que, a su vez, exige tener un conocimiento más amplio de las cosas, esto es, conocer sobre las herramientas de cada especialidad y de cada profesional con quien se trabaja. Asimismo, comenta que desde el enfoque de la administración se maneja una visión estructural del negocio que permite la interrelación con varias áreas, por lo que se amplía la red de contactos constantemente. De otro lado, nos recuerda que en la trayectoria profesional es posible encontrarse con profesionales, jefes o compañeros de trabajo que tienen un nivel superior en el aspecto técnico o una mayor experiencia “No tener suficiente experiencia te hace que no encuentres sentido a las cosas, hay que correr al nivel de los demás, triplicar el esfuerzo si es necesario, esto se vuelve como un reto”, afirma.

Finalmente, reitera sobre la importancia de la capacidad de observación de referentes próximos para la mejora en la propia capacidad de negociación, acercamiento, tratamiento y gestión de personas: “los aspectos técnicos son buenos pero hay que complementarlos con las habilidades blandas, esto es, gestionar, negociar, facilitar procesos, administrar talentos de otras personas”, puntualiza.

 

 

 

Por Erika León
Lima, julio 2015