Víctor Mariño Larrea

“El de Recursos Humanos debe ser el principal socio estratégico de la gerencia general"

Especialidad: Administración

Víctor Mariño es egresado de Administración de la PUCP. Realizó un International MBA en Centrum-Católica con doble grado en Maastricht School of Management, Holanda. Cuenta con 17 años de experiencia laboral en Recursos Humanos en las áreas de planeamiento, proyectos, gestión de desempeño, manejo del cambio y gestión de personal. Actualmente, trabaja como Jefe de Capacitación y Desarrollo en RR.HH. en la Compañía Operadora de Gas del Amazonas (COGA).

Desde hace más quince años, Víctor Mariño viene gestionando Recursos Humanos. El reto y a la vez disfrute de su profesión está en poder reconocer el potencial de alguien, hacer que la persona crea en este y lo desarrolle al máximo. Para llegar a dónde está, Víctor tuvo que hacer el mismo ejercicio desde muy temprana edad, reconocer sus habilidades y enfocarlas a la carrera que finalmente escogió: la administración de Recursos Humanos (RR.HH.).

Siempre soñó con ser ingeniero. En el colegio, la química fue de sus materias favoritas. Pero al postular a la PUCP y  no poder ingresar a ingeniería química, optó por la ingeniería industrial. Su estadía en Estudios Generales Ciencias fue corta. ‘Dibujo’ fue el curso que logró hacer que reconozca sus puntos débiles y mire hacia otras posibilidades. “En ese momento elegí algo que se parecía a la ingeniería industrial: la administración. Fue un momento de gran cambio para mí. No sé cómo hubiera acabado en la ingeniería, pero sé que en administración encontré mi vocación. Esta situación y cómo fui llevando la carrera hizo que pudiera encontrar lo que amaba hacer”, afirmó Víctor mientras que recordaba su paso por la universidad.

 Administración: un océano de oportunidades

La carrera de Administración tiene tres ramas de especialización: Finanzas, Marketing y Recursos Humanos. “Si te digo que Administración fue el océano donde escogí estar, Recursos Humanos es la playa en la que quiero estar”, comentó. Víctor se especializó en la gestión de recursos humanos gracias a su primera experiencia laboral. Cuando estaba en octavo ciclo visitó la Feria de Trabajo de la Bolsa de Trabajo PUCP, dejó su CV en el puesto de la empresa más vacía, “de pura casualidad”, y tiempo después lo convocaron.

Tras postularse a tres áreas, obtuvo el puesto de practicante de capacitación y desarrollo en Recursos Humanos en Backus, o como él llama: ‘su casa’. “Recursos Humanos no era mi prioridad, pero decidí practicar en lo que se me presentara. En Backus hice diez años de carrera en RR.HH. Pasé por las distintas áreas. Ahí me formaron”, señaló. En esa empresa, Víctor vio hasta la parte más operativa: la planilla, donde tuvo la oportunidad de tratar con las personas directamente y ver el tema de las remuneraciones.

Con el pasar del tiempo y poniendo todo su esfuerzo, llegó a la subgerencia de proyectos de RR.HH. Cuando Backus fue comprada por SABMiller, enfrentó lo que representaría el reto más grande de su carrera: “Empecé a ver temas de gestión de desempeño y la implementación de la cultura de SABMilller dentro de Backus. Esto me obligaba a entender e implementar una cultura dentro de otra muy fuerte y diferente. Tenía que pararme delante de los gerentes, con solo 28 años y siendo un asistente-analista, para explicarles cuál era la cultura que debíamos tener. Fue un diplomado laboralmente hablando. El reto fue hacer que los gerentes trabajen de la mano con el cambio”, recuerda con orgullo.

Actualmente, Víctor trabaja como Jefe de Capacitación y Desarrollo en la Compañía Operadora de Gas del Amazonas (COGA). Según refiere, es un puesto que demanda estar enfocado más en la parte estratégica que en la  operativa. “Tienes que gestionar y liderar a tu equipo, mostrarles un norte, escucharlos, apoyarlos para que tengan los recursos necesarios para que te den un producto que satisfaga al cliente. Es más que estar en la silla”, comenta.

Un concepto limitado

Más de uno piensa que la tarea del profesional de Recursos Humanos se limita al pago de planillas, a buscar un buen clima laboral o a capacitar al sindicato. Víctor señala que su labor va más allá de ese concepto limitado. “El de recursos humanos debe ser el principal socio estratégico de la gerencia general. Debe proveer el equipo humano calificado que necesita a nivel técnico, motivacional y a nivel de fidelidad para que esta persona esté tranquila en la empresa. Tengo que lograr que las personas puedan alcanzar su máximo desarrollo profesional y lo potencie”, explica.

El rol que asume, señala, se puede comparar con el de un entrenador, pues utiliza una serie de estrategias para que todo funcione. Además de manejar presupuestos y compensaciones, tiene la tarea de conocer qué motiva al trabajador y al equipo, tomando en cuenta diversos factores, uno de ellos la edad. Tiene que llegar a todos.  “Lograr esto en cuestiones generacionales es lo complicado. Tenemos que satisfacer necesidades básicas y preocuparnos por la trascendencia”, comenta.

Víctor optó por la administración porque le permitía aprender de todo un poco. La experiencia lo llevó a entender que para ser un profesional completo en esta carrera, se necesita conocer bien las tres ramas. “Alguien que piense que porque le gusta las finanzas se puede olvidar de la gente o de cómo posicionar un producto o su propia marca, no va a poder llegar a ser lo que se planteó”, menciona. Para él, es difícil alcanzar la gerencia de RR.HH. sin saber cómo posicionar el servicio o producto que brindas, sin entender la situación financiera de la compañía o manejar los costos de tu área.

Consejos

Sean líderes. Las grandes empresas buscan personas que asuman responsabilidades y logren resultados. Es importante tener visión, saber comunicar, tener habilidades para negociar y gestionar recursos económicos, intangibles y personas. Tienes que convencer desde tu posición de practicante a alguien con cierto expertise a que te apoye a lograr tu objetivo. Expresa tus ganas de aprender. Y, sobre todo, tienes que estar dispuesto a aceptar las oportunidades que se te presenten. Recuerda que el límite te lo pones tú. Puedes ser el gerente general de tu propia empresa, pero siempre hay que asumir un riesgo. El techo lo pones tú.

 

Por Daggiana Gómez
Lima, febrero 2017