Martha Pérez

Todo es una oportunidad

Especialidad: Diseño Industrial

Martha Pérez es egresada de la Facultad de Arte y Diseño con mención en Diseño Industrial. Actualmente, estudia el curso ‘Ecommerce, mobile y UX’ en la Universidad de Lima y, en los próximos meses, cursará en la Universidad de Palermo, Argentina, acerca de diseño de servicios.

Decisiones en la vida universitaria 

Martha recuerda sus días en el Colegio Isabel Flores de Oliva (CIFO). Desde tercero de secundaria supo que su vida estaría ligada a crear y al arte como el área en donde quería desarrollarse. “Era un sueño de mi abuelo que yo veía con mucha ilusión y que adopté como propio”, confiesa. 

Al respecto de la carrera, recuerda que ella estuvo revisando a quienes creaban escenarios en circos, teatros y películas y vio que la mayoría del staff estaba conformado por diseñadores industriales. “Pensar que tenía el poder de crear mundos, productor del futuro o reimaginar fue determinante par mí”, asegura. La posibilidad de ocupar su curiosidad con la creación de casi cualquier cosa era un anhelo personal. 

Artista vs. diseñador

La diferencia entre artista y diseñador está establecida por una delgada línea. Martha asegura que le hubiese gustado desde el inicio conocer la diferencia entre ambas profesiones. “Ahora como egresada siento que saber desde el principio que mi objetivo era diseñar hubiese ayudado a comprender mejor mis primeros años en facultad”, asegura. Como diseñadora, el enfoque que tiene es de factibilidad, viabilidad y deseabilidad para los usuarios. Los primeros años, donde solo se recibe una formación artística, puede ser una frustración.

“En mi caso, en segundo año de generales pensé en cambiarme a Escultura porque podía crear desde lo que yo quisiera transmitir”, narra. Recuerda, además, que lo meditó largo tiempo, pero se dio cuenta que desde el diseño se retaba más en un aspecto personal. “Me di cuenta que tenía que responder a las necesidades de otros, siendo más un negociador y creador servicial, al final, el resultado no tenia que satisfacerme a mí, sino a la comunidad”, afirma. Este reto fue la que motivó su decisión firme de quedarse en Diseño Industrial.

Perfil del diseñador industrial

Para Martha el diseñador industrial debe tener una alta disposición para escuchar al otro y ser servicial porque el trabajo con personas es constante. “Siempre debemos ponernos en los zapatos de los demás”, recuerda. 

Asimismo, salir de la zona de confort con una gran curiosidad por descubrir un mundo nuevo extenderá las ideas que puede tener. “Por otro lado, debemos ser analíticos, puesto que tenemos que separar nuestros prejuicios o ideas personales y pensar desde los usuarios, manejando data y validando hipótesis desde un estudio cualitativo y cuantitativo significativo”, apunta. 

En resumen, el diseñador industrial tiene lo mejor de dos mundos: pueden volar y crear desde ideas totalmente locas y a su vez tener que ser racionales y ofrecer soluciones que agraden a la mayoría. Un buen mantra sería: Todo es una oportunidad.

Dia laboral

Martha forma parte del área de Experiencia del Cliente e Innovación en Prima AFP. Allí lidera sesiones de ideación para la creación de nuevos productos. “Usamos herramientas como los mapas de experiencia de usuario, levantando sus momentos de dolor en nuestro servicio y cómo estos interactúan con el proceso del negocio”, comenta.

Gracias a dichas reuniones, se pueden generar hipótesis que ayudan a cuestionar, probar y reformular constantemente nuevas estrategias o productos. “Siempre nos retamos para pensar nuevas ideas o reformularlas para poder probarlas con usuarios para obtener mejores resultados”, señala 

“Me gusta que siempre se está en movimiento, somos los defensores de los usuarios en las decisiones de negocio y por eso tenemos que coordinar entre varias áreas y mesas ágiles”, asegura. Reconoce que siempre se está enfocado en distintos objetivos para tener productos y servicios que le den valor al usuario sin perder los objetivos comerciales y aspiracionales de la empresa.

Satisfacciones personales

“Estudiar diseño es una ventana al mundo, cada ciclo producimos productos de distintos temas y eso nos permite enviarlos a concursos o exposiciones”, recuerda. En este caso, dos productos, uno digital y uno de diseño de mobiliario y experiencia de usuario impulsado como primera apuesta de la facultad de curso interdisciplinario, fueron expuestos en el ‘Encuentro Latinoamericano de Diseño en la Universidad de Palermo 2017 – Argentina’. Para ello, Martha viajó hasta el país vecino para exponer. Hasta el día de hoy, Martha sigue presentando trabajos y participando en meetups por su valor de investigación y como portafolio.

En un principio, ella pensaba en el diseño como el espacio que estilizaba productos o que definía solo la capa externa de los productos, pero después de pasar por la universidad y ya con experiencia en el campo laboral, revela que se dio cuenta de la importancia de estar desde el minuto cero en la ideación y creación de un producto o servicio. “El diseño es la amalgama de aspectos técnicos, decisiones de negocio y la resolución de los problemas de los usuarios”, señala.

Consejo para alumnos

“No dejen de capacitarse y estén siempre al tanto de las nuevas tendencias e investigaciones que se hacen con enfoque en diseño”, es el primer consejo que da la diseñadora industrial. 

Asimismo, sugiere que mantengan viva la curiosidad en todo momento ya que es un elemento tan útil como el conocimientos de las herramientas digitales para los retos venideros “Creo que explorando todas las aristas del diseño puedes entender cómo hacer las cosas, hoy trabajo en interfaces digitales pero también me capacito en el uso de softwares y manejo de impresoras 3D ¿Por qué? porque son medios que me ayudan a comunicarme para poder crear y tangibilizar lo que pienso”. 

Por último, los espacios donde se brindan charlas y se puede aprender de las experiencias ajenas son complementarias para el conocimiento propio. “Es muy valioso empatizar con nuestro entorno para poder tomar acción en él”, concluye.

Por: Javier Prado
Lima, julio2019