Luis Miguel Hadzich

“En el rubro de innovación no estás tratando de vender un producto sino de hacer el mejor producto"

Especialidad: Diseño Industrial

Hadzich es diseñador industrial especializado en el rubro de Innovación. Ha trabajado como consultor en INSITUM, como diseñador en el Plan Selva del Minedu para el rediseño de mobiliario educativo de escuelas rurales y actualmente lidera proyectos en la Unidad de Innovación de la PCM. ¿Su mayor logro? ANAMPIKI, proyecto personal que le ha motivado a seguir aprendiendo.

El mundo laboral

Después de terminar la carrera universitaria decidió tomarse seis meses para pensar. Ya había trabajado algunos veranos en diseño de merchandising y se dio cuenta de que como Diseñador Industrial esperaba que sus productos fueran más valorados. “Cuando hacías algo muy novedoso te decían ‘redúcelo porque tiene que costar menos’. Eso lo usaban para un fin de semana en una feria y luego lo botaban. Para mí eso era un crimen”.

Fue así como durante esos seis meses leyó qué hacían los diseñadores de otras partes del mundo y encontró un rubro en que la ingeniería se mezcla con el diseño para que las tecnologías sean 100% eficientes: “Me di cuenta de que los ingenieros son muy buenos diseñando máquinas y estructuras eficientes pero que no están hechas necesariamente para que el ser humano las pueda usar fácilmente. Nuestro trabajo como diseñadores es hacer que estas tecnologías o estas ideas que salgan se usen por las personas”.

En ese período de su vida decidió unirse al Grupo de Apoyo al Sector Rural de la PUCP donde fue el primer Diseñador Industrial. Allí aprendió a trabajar de manera interdisciplinaria y se dio cuenta de que a lo largo de su vida universitaria había aprendido mucho tanto de ingeniería como de antropología, lo que era una ventaja pues su trabajo muchas veces consistió en ser intermediario entre los ingenieros y los antropólogos.

Descubriendo nuevas metodologías

Cuando dejó de trabajar en el grupo de la PUCP, volvió a tomarse un tiempo para pensar pero sobre todo para leer. Empezó a investigar más acerca de nuevas metodologías en innovación: “La innovación lo que trata de hacer es traer productos y experiencias nuevas de tal manera que lo disfrutes pero que sean intuitivas y fáciles de empezar a usar”. En medio de ese descubrimiento personal un amigo lo animó a unirse a INSITUM. Se trataba de una empresa nueva que estaba creando, cuyos primeros trabajadores fueron Luis Miguel y una antropóloga.

En aquel trabajo como consultor puso a prueba todo lo que había aprendido en la teoría. Desarrolló productos para áreas de salud, tecnología, educación, banca, entre otros. Desde trabajar con empresas telefónicas hasta la elaboración de productos para el sector rural. Las posibilidades eran inmensas gracias a la metodología de innovación, al principio le tocó aprender pero luego ya comenzó a liderar proyectos. En aquel momento sintió que como diseñador industrial ese era el espacio ideal para su trabajo.

Diseña tu propio camino

Recuerda que al principio tenía dos opciones: Dedicarse al diseño de productos o diseño de merchandising. Luis Miguel decidió tomar su propio camino con ANAMPIKI. Fue difícil pero finalmente muy gratificante: “Creo que no hubiera sido feliz dedicándome a las opciones que tenía en ese momento”. Como diseñador egresó con la capacidad de adaptarse a los diferentes medios así que él recomienda no sesgarse con las oportunidades laborales.

“Si hay algo que no te convence o si quieres explorar un nuevo camino puedes hacerlo tú mismo porque eres un diseñador industrial” aconseja Luis Miguel. ANAMPIKI es el proyecto que le apasiona. Se trataba de un trabajo con comunidades nativas asháninkas para rediseñar el mobiliario educativo, de manera que fuera producido localmente, respondiera a su cultura y también a la política pública de Educación Intercultural Bilingüe.

Trabajando desde el Estado

“Mientras en el sector privado era terminar el proyecto y ver qué rentabilidad generaba, en el Estado era ver qué tanto impactaba” señala Luis Miguel. Además los indicadores eran cualitativos y el objetivo era siempre hacer bien el trabajo. En el Minedu ya había liderado un equipo en Innovación pero, por la coyuntura política, el proyecto fue perdiendo importancia. Por eso, cuando le propusieron trabajar en la Unidad de Innovación de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), aceptó inmediatamente.

El factor de impacto social fue lo que le hizo enamorarse del sector público: “No es lo mismo hacer mobiliario para dos salones en un colegio que hacer el diseño que van a usar de ahora en adelante todos los peruanos en la selva”, señala. Todo lo aprendido en ANAMPIKI lo volcó en el Plan Selva del Minedu y todo lo aprendido en el Minedu le ha hecho tener las capacidades para desenvolverse en su trabajo actual en la PCM.

Enamórate del problema

Luis Miguel asegura que las cualidades que debe tener todo egresado de la carrera de Diseño Industrial es flexibilidad: “No decir ‘no hago esto’ sino que cualquier reto que venga decir ‘vamos con todo’”. Tener curiosidad para los proyectos nuevos también es importante: “Tú como diseñador tienes que investigar de ese tema y contactar a la persona experta para que te explique más a fondo. Vas a aprender de un montón de rubros”.

Y por último, tener la capacidad mental de integrar y prototipar es una cualidad muy valorada en el diseñador: “El prototipo es una versión que sirve para saber cómo se vería antes de invertir muchísimo dinero en hacerlo. Gastas muy poco dinero haciendo prototipos pero aprendes muchísimo”.

Esta capacidad mental para traducir los problemas ciudadanos en algo concreto está relacionada al consejo de Luis Miguel acerca de que no te tiene que enamorar la solución sino el problema: “Te enamoras del problema tanto que las soluciones pueden ser millones pero el criterio será el que ayude mejor a resolver la situación. Tu producto puede cambiar mil veces, puedes invertir un montón, pero mientras no hayas satisfecho este problema del que te has enamorado, no te vas a sentir realizado”.

Valery Vergaray

Lima, junio 2018