Jorge Wam

Jorge Wam

La capacidad de adquirir nuevo conocimiento y reinventarse rápidamente en periodos cada vez más cortos es lo que va a cambiar el futuro profesional

Especialidad: Ingeniería Industrial

Era el año 1997, tenía la edad de 26 años y había egresado de la Pontificia Universidad Católica en la especialidad de Ingeniería Industrial. Desde ahí, se ha convertido en un destacado profesional. Profesor de cursos de Ingeniería de Métodos en la Universidad Ruiz de Montoya y Coordinador de Operaciones en la Bolsa de Trabajo de la PUCP. También ha laborado en el Banco de Crédito del Perú, Rimac Seguros. Lo resume así: “He trabajado en tres instituciones que son líderes en su sector”.

Estudio permanente:

Durante el año 2009, entre una de las páginas del Diario El Comercio, el Banco de Crédito anunciaba su gran innovación. Había pasado del rudimentario discket al USB. Con ello el procedimiento engorroso, obsoleto y antiguo quedó atrás. Jorge Wam lo recuerda con una sonrisa impresa en los labios: “Fue tan exitoso que el banco hizo una publicidad a toda página”, recuerda.  A Jorge Wam y a su equipo se le había ocurrido una plataforma para que las empresas puedan realizar sus pagos a los clientes. La idea fue sencilla, pero había roto un paradigma. Utilizar la plataforma de Excel y hacer uso de unas cuentas fórmulas para agilizar el procedimiento.

Aún así, Jorge Wam detalla que si bien la idea estaba allí faltó aún mucho por implementar. El nuevo método requería capacitación tanto tecnológica por las nuevas computadoras, como humana, a las empresas y oficinas.

Sin embargo, este logro no es gratuito.

Recuerda que la satisfacción que ha obtenido gracias a su carrera es por el constante estudio.  De esta manera consiguió un MBA; es decir, Master Bussines Administration en la Pontificia Universidad de Madrid. También ha seguido cursos a través de las MOOCs, también conocidas como Massive Online Open Courses; es decir, estudiar cursos a través de internet por un pago mínimo. Gracias a ello, se ha podido certificar en distintos cursos como Supply Change Management del MIT, como también obtuvo un certificado en la Universidad de Pensilvania.

Jorge Wam, el profesional:

Si hay común denominador dentro de la experiencia profesional de Jorge Wam es el trabajo bajo presión. Al respecto Wam afirma: “Es el pan de cada día”. Y parece que esa afirmación se cumple religiosamente.  Recuerda además que las empresas líderes, como las más arriba mencionadas, siempre están en la búsqueda de la innovación y el valor agregado a los productos y a los servicios.  Esto es positivo no solo para las empresas, sino también para el profesional que labora en ellas.  Sobre el tema Wam brinda uno de las características positivas: “te permite seguir vigente después de varios años”.

Como coordinador de la PUCP, se encarga de mantener redes de contacto con diversas empresas para el beneficio de los alumnos. Wam lo resume en una sola palabra: Networking. Esto le permite saber sobre el panorama laboral. Así, cuando diferentes alumnos, inclusive los ya egresados quieren tener una entrevista con él, puede informarles sobre el mercado laboral para que estos sepan qué es lo que pueden ofrecer a las empresas. Su consejo ayuda a los alumnos a poder colocarse por primera vez en una empresa o incluso conseguir prácticas pre-profesionales. Jorge Wam sentencia: “La orientación que uno les da en muchos casos les cambia la vida porque encuentran algún rumbo. Eso es una labor gratificante profesionalmente”

Como docente se encarga de enseñarles a los alumnos, no solo en el aspecto formal y teórico, sino ejemplificando los estudios con casos que él mismo ha vivido.

¿Por qué un Ingeniero Industrial?:

“Ingeniería civil, de repente Arquitectura…”, pensaba Jorge Wam. La decisión de la carrera cristalizó tiempo después. Decidió por Ingeniería Industrial, una carrera versátil y polifacética que le traía la posibilidad de poder especializarse en cualquier tema y ubicarse en cualquier área, ya que durante los estudios universitarios los alumnos obtienen conocimientos sobre letras, ciencias humanas, un poco de economía. “Ese mix de conocimiento, consideraba que podría hacerme adaptable a cualquier tipo de posición en una empresa o cualquier empresa de cualquier sector industrial. Entonces justamente esa flexibilidad es lo que a mí me atrajo en la carrera”, y agrega, “puede estar en un momento viendo temas legales y en otro momento temas financieros o de producción hasta recursos humanos. Entonces ese andar por las diversas funciones que hay en la empresa lo puede llevar a ser un ejecutivo y un director de una empresa”.

Bajo esa premisa ingresó a la PUCP a la edad de 18 años, en el año 1989. La admisión, recuerda fue algo complicada: “Era un proceso de elección masivo y no había la formación de las pre universitarias. Uno se las agenciaba y estudiaba y se inscribía en una academia. Se preparaba para un examen de admisión  en el cual competías en una relación de 10 a 1”, enfatiza.  Pese a ello, el ingreso no requirió mayor problema.

Un contraste:

Se imaginó estar dentro de una planta de fabricación de algún producto. Él afirma: “Al comienzo me veía en una fábrica con un casco”. Cuando avanzó en los conocimientos de su carrera y mientras más se acercó al campo laboral advirtió que en el país la industria manufacturera está muy desarrollada. Los procesos que se encuentran en el país se hayan también en el sector de servicios. Sobre esto comenta: Al final los negocios o donde se gana el dinero está en el que consigue el cliente y no necesariamente en el que lo fabrica. El sector de servicios es en general bastante importante.

Consejos finales:

“Un consejo  que les daría es que no piensen toda su vida con estar dentro del país, que tengan abierto los ojos al mundo. Que busquen muchas formas de capacitación y de intercambio en el extranjero y que enriquezcan su visión de la industria en general, no solo  de servicios, sino también manufactura”, concluyó.

Por Jorge Madico
Lima, octubre 2016