Gabriel Quispe-Correa

Uno tiene que tener capacidad de adaptación porque el mercado laboral a veces así lo exige, eso escapa del control de uno. Por eso, uno debe de adaptarse al mercado y nunca dejar de aprender

Especialidad: Derecho

Gabriel Quispe-Correa es abogado de la PUCP, hizo una Maestría en Derecho del Medio Ambiente y Recursos Naturales en la Universidad de Yuta en EEUU y un diplomado en la misma área de especialidad del Derecho. Actualmente, trabaja en el Organismo supervisor de la inversión en energía y minería (Osinergmin), específicamente, en la Gerencia de Fiscalización de Hidrocarburos Líquidos.

Gabriel nos cuenta que siempre supo que quería ser abogado y es que siguió los pasos de su hermano, y sobre todo, de su padre Alfredo Quispe Correa, quien falleció en el 2001 y que fue profesor de nuestra casa de estudios durante los años setenta. Así pues, nos dice orgulloso que algún día le gustaría seguir los pasos de su padre en la docencia, aunque por el momento se desempeña en lo que él llama “el trabajo práctico” del Derecho. Por otro lado, afirma que, desde un punto personal, siguió Derecho por el deseo de prevalecer con la razón: “esa creo que es la tarea de todo abogado, convencer, persuadir, y la argumentación”, aclara.

Competencia y oportunidad laboral

Nos comenta que el mercado laboral para los egresados de Derecho es sumamente competitivo en la actualidad debido a que hay más egresados de otras universidades, por lo que hay que considerar nuevos campos de trabajo como puede ser el del sector público. Aunque las expectativas que uno tiene como egresado de Derecho se vinculan más a los estudios de abogados, al Derecho constitucional, tributario o procesal; Gabriel hace referencia a la administración pública como un campo de trabajo que se ha desarrollado óptimamente los últimos años. Esto se debe, según considera, a la creación de nuevas instituciones y organismos fiscalizadores estatales donde se requieren abogados: “creo que se ha desarrollado muy bien el aparato público y las remuneraciones no son malas, son competitivas”, señala.

El Organismo supervisor de la inversión de energía y minería (Osinergmin) es un agente regulador que fiscaliza el cumplimiento de las normas de los sectores de energía y minería. Gabriel trabaja en el área de energía, específicamente en la Gerencia de la Administración de los Hidrocarburos Líquidos desde hace siete años. Entre sus funciones se encuentra la fiscalización del cumplimiento de las normas sobre los lotes petroleros,  las refinerías, el transporte y la comercialización. Se encarga además de regular, supervisar y fiscalizar que se cumplan las normas de seguridad y las normas técnicas. De igual forma, absuelve consultas jurídicas de entidades como la Fiscalía, el Ministerio Público, el Ministerio de Energía y Minas, y administradores diversos. Asiste también a reuniones de coordinación con otras entidades estatales como DIGESA o SUNAT.

Su experiencia de trabajo en estudios de abogados le ha servido para entender a los administrados diversos que acuden a él para las consultas, puesto que sabe qué es lo que buscan, sus inquietudes y la forma en que quieren ser atendidos, nos cuenta que cada vez que atiende a alguien recuerda: “yo estuve alguna vez en ese lado del cliente, de la empresa, del estudio de abogados, eso te genera empatía (…) sabes comprender su problema y atenderlo.”

La especialización como clave del éxito

Después de trabajar en estudios de abogados, Gabriel decidió llevar una Maestría sobre Derecho del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales en la Universidad de Yuta en EEUU. Los estudios de postgrado en el extranjero fueron enriquecedores para Gabriel, no solo por el aprendizaje a través de una metodología distinta y la literatura en otro idioma, sino por los aportes del derecho anglosajón en lo que él afirma fue “una experiencia nueva y gratificante”. El decidió seguir esta Maestría por la coyuntura del momento, ya que vio que el tema del Derecho Ambiental se estaba desarrollando en el país a partir de la emisión de una nueva Ley General del Ambiente.

Cuando ya trabajaba en Osinergmin, Gabriel llevó el diplomado de Derecho del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, lo cual completó su panorama sobre el Derecho Ambiental, rama en la que se ha especializado. En esta línea, él considera que la especialización es sumamente ventajosa no solo porque es lo que se busca en el mercado, sino también porque es como un reto personal: “siempre hay que desafiarse, uno no puede seguir en lo mismo, hay que buscar algo nuevo, hay que buscar retos”, asegura. Así pues, la perseverancia y la idea de marcar la diferencia a través de lo que lo uno pueda aportar en el trabajo son las claves para el éxito, por lo que él recomienda que los egresados sigan estudios de postgrado: “en todas las áreas en que uno se esfuerce y se especialice, ahí podría estar asegurando cierto éxito”, afirma.

El Derecho fuera de las aulas

El mundo que está afuera de la Facultad de Derecho no es un mundo de abogados, por lo que uno debe transformar el lenguaje y razonamiento jurídico en el trabajo con otros profesionales: “Uno no siempre va a discutir en el Poder Judicial frente a jueces, eso no ocurre, no pasa, uno no siempre va a estar enseñando Derecho acá, afuera está la cosa, ahí está el Derecho aplicado, el Derecho vivo”, asegura Gabriel. En el sector público, la interacción cotidiana con otros profesionales, como ingenieros, es parte del desafío del día a día; y el abogado también tiene que aprender de ingeniería, economía o contabilidad si su trabajo lo requiere.

La adaptabilidad también es necesaria según lo demande el mercado laboral, puesto que uno puede trabajar en distintas áreas a lo largo de su vida profesional, lo importante es no cerrarse a las posibilidades: “uno tiene que tener capacidad de adaptación porque el mercado laboral a veces así lo exige. Eso escapa del control de uno, por lo que uno debe adaptarse al mercado y nunca dejar de aprender”. Así pues, Gabriel recomienda la preparación para la competencia mediante la actualización continua, la flexibilidad ante los desafíos que se presentan en el trabajo, y la capacidad de moverse en diversos sectores según lo determine el mercado laboral. Para él, lo importante es no tomarse años sabáticos ni de descanso, y no desanimarse si no se consigue el trabajo soñado, “es preferible ser un abogado independiente, trabajar siempre y estarse actualizando, eso es importante en Derecho, capacitarse”, señala.

Por Erika León
Lima, mayo 2015