Claudia Herrera Ramos

“Si no te apasiona el trabajo que realizas entonces ahí estamos mal”

Especialidad: Publicidad

Claudia Herrera es publicista y ha trabajado en el área de branding en Alicorp, en relaciones públicas de Gold’s Gym y como diseñadora en el Ministerio de Salud. En el 2009 decidió hacer su maestría en la Universidad de Palermo en Argentina. Ha sido profesora en el instituto Toulouse Lautrec y en el 2014 decidió formar su propia empresa: Albor.

Entre el arte, la publicidad y la literatura

Cuando Claudia Herrera ingresó a la PUCP pretendía cambiarse a Diseño Gráfico pero le gustaron los cursos de letras y aún no estaba segura qué carrera seguir. No solo eran los cursos de arte, también tenía interés especial por la publicidad y la literatura. Llevar esos cursos generales perfiló su decisión final.

Con el tiempo se dio cuenta de que si se hubiera quedado en la Facultad de Arte probablemente no hubiera terminado en la especialidad de Diseño. Creyó que la carrera más ligada al arte podía ser publicidad. Quería ser una creativa.

Ahora admite con sinceridad que todos tienen esa idea: “Yo creo que todos pensamos eso, me parecería extraño que un publicista al inicio, cuando recién está estudiando, no piense que va a hacer campañas alucinantes, trabajar con las grandes marcas y ganar muchos premios”.

En distintas áreas de tu carrera 

Las agencias publicitarias son el hábitat natural de los creativos. Claudia quería llegar allí pero sus primeras prácticas fueron en el área de imagen de Alicorp y cuando por fin llegó a una agencia no hizo el trabajo de un creativo sino el de medios.

En el área de central de medios intervenía algo de números y a Claudia le gustaba porque “manejaba el presupuesto del cliente, tenía que decirle cuáles eran los medios adecuados para que ellos gastaran cierto dineral y justificarlo”.

Sin embargo, en central de medios podía desenvolverse en distintos ámbitos: “El área que planifica es más interesante porque define el presupuesto y cómo van a estar alineados dependiendo del cliente, mientras que el área operativa ve las cuentas de la empresa”.

Claudia trabajó allí un tiempo y pronto ingresó como diseñadora gráfica en el Ministerio de Salud. Allí fue la primera diseñadora y se dio cuenta de lo importante que era saber manejar
los programas como Illustrator o InDesign.

Claudia Herrera es muy multifacética y una recomendación que da a los egresados es “que prueben en distintas áreas para realmente darse cuenta qué es lo que más les gusta porque puede gustarte algo que haces pero no sabes qué más hay”.

Ser un solucionador de problemas

Desde la universidad aprendió a elaborar el famoso brief y cuando tuvo la oportunidad de ser profesora en el Instituto Toulouse Lautrec, también dictó un curso de brief. “A mí me encanta el brief por mi lado académico, pero también entiendo que no es la mejor forma para aterrizar ciertas cosas con el cliente”, cuenta Claudia.

Es así como en Albor, su propia consultora, ha podido poner en marcha una nueva forma de trabajar con sus clientes: “Uno se pregunta qué pasa cuando realmente trabajas de la mano con tu cliente, qué pasa cuando desarrollas un proceso co-creativo para poder hacer desde la parte publicitaria hasta la parte de diseño”.

Es por eso que prefieren realizar workshops en distintas etapas, creen que conversar a fondo para luego personalizar la marca con los mismos clientes hace que ellos se vayan más contentos: “Sentimos que les gusta a ellos y entonces ahí ya pasamos a la parte gráfica y a lo demás”, relata Claudia.

Lo que recalca, es que lo clientes buscan soluciones y eso es lo que siempre tratan de ofrecerles: “Ellos no están buscando más cargas para saber qué es lo que tienen que hacer, ni ideas adicionales, ellos lo único que quieren es 'soluciónalo'”, añade Claudia mientras cuenta cómo ha sido su experiencia con algunos de sus clientes.

¿Manejando tu tiempo? 

El primer cliente de Albor fue Tondero y en febrero de este año empezaron a trabajar con la emprendedora social, fundadora de D1, conferencista y bailarina profesional Vania Masías. Claudia narra que hay clientes difíciles y que son un caos, pero eso no es impedimento para encontrar un equilibrio sostenido entre lo que necesita la empresa, lo que genera  rentabilidad y lo que quiere el cliente.

“Es mentira que el dueño de su negocio tiene más tiempo libre pero lo haces por pasión. Si no te apasiona el trabajo que realizas entonces ahí estamos mal”, resalta Claudia. Aunque no tiene horario, ha estado despierta desde muy temprano porque sabe que es mejor empezar a trabajar antes de que los clientes despierten.

De publicista a publicista

Claudia considera que para el mercado laboral en publicidad se necesitan distintos perfiles y lo esencial es que “debe existir un lado de versatilidad por parte del publicista en manejar un poco de cada cosa para entender cómo funciona el sistema” y darle importancia a cada una de las áreas.

A esto añade que la práctica enseña muchísimo de la mano de la teoría, “porque no es que ‘yo sé más y sé teoría’ o ‘yo sé más y sé práctica’, es un conjunto de ambas”. También está la parte intuitiva: “No puedes dejar de lado tu ser intuitivo, yo creo que eso te ayuda no a saber más pero sí a generar mejores resultados como soluciones”.

Además, el publicista tiene que estar muy ligado a su entorno: “El instinto es más nato pero está acompañado de un conocimiento que viene a ser esa experiencia que se gana cada día porque lo adquirido durante los años de carrera no va a quedar ahí, eso es una pizca de aprendizaje dentro de todo lo que vas a aprender”.

Valery Vergaray

Lima, junio 2018