Cecilia Carrasco

Necesitas ser asesor, consejero, gestor de riesgos, estratega, además de abogado

Especialidad: Derecho

Cecilia Carrasco Rivera estudió Derecho en la PUCP y cuenta con casi 30 años de experiencia. Hizo una Maestría en Administración Empresarial en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en México. Además, estudió un diplomado de Habilidades Gerenciales en la misma institución, así como en el Programa de Alta Dirección de la Universidad de Piura. En la actualidad se desempeña como consultora independiente, como docente en posgrado y en capacitación ejecutiva.

Cecilia Carrasco nos comenta que desde que estaba en el colegio siempre se interesó sobre el funcionamiento de la sociedad por lo que sus cursos favoritos eran aquellos de Historia y Ciencias Sociales. Sumado a estos intereses, nos comenta que el hecho de que su padre fuera policía, “un guardián del orden” como ella le llama, también contribuyó a que ella se decidiera por estudiar Derecho. Nos comenta como anécdota que en el inicio de sus estudios recibió el consejo de Marcial Rubio, quien era su profesor, debido a que había percibido ciertas dificultades que la habían hecho dudar sobre su vocación. Gracias al consejo del actual rector de la PUCP, Cecilia continuó con sus estudios de forma satisfactoria, según nos cuenta.

El mercado laboral actual: oportunidades y desafíos

Nos explica que el mercado laboral es complejo en la actualidad debido a que no basta con la formación académica que ofrece la universidad, sino que ésta es la base sobre la cual cada uno debe constituir su propia especialización o capacidades según se requiera. Cecilia indica que desde una visión comercial, ya sea en el trabajo en una empresa o de forma independiente, uno tiene que saber buscar clientes y mantener la relación con ellos. Además, nos comenta sobre la importancia de tener conocimientos sobre otras áreas en tanto complementos que permiten adquirir una visión más integral, y así poder adaptar el trabajo del Derecho con otras áreas: “El Derecho es una función estratégica entre las organizaciones, por lo que tienes que saber sobre planeamiento estratégico, estrategia de empresa, gestión de empresa, economía, macroeconomía o finanzas”, indica. Así pues, ella considera que es sumamente importante saber cuál es el aporte que se da desde el Derecho hacia la empresa u organización en que se trabaja, ya sea en asuntos corporativos, comunitarios, medioambientales o educación ejecutiva.

De otro lado, más allá del nivel técnico y el manejo de idiomas, Cecilia enfatiza sobre la importancia de las competencias emocionales como “auto dominio, auto conocimiento, capacidad para trabajar en equipo, capacidad para manejar tus emociones, capacidad de generar proyecto o atraer clientes”, detalla. Así pues, el desarrollo de la empatía y enfoque en el cliente se constituyen como elementos clave como parte del perfil profesional en el mercado laboral. Lo importante, según nos comenta, es que uno tenga la capacidad de observar y enfocarse en las necesidades de los clientes “Los abogados necesitan tener todas esas herramientas, necesitas ser asesor, consejero, gestor de riesgos, estratega, además de abogado” puntualiza.

Su experiencia personal: intelecto y emociones

Nos cuenta que comenzó en el área del derecho laboral donde tuvo la oportunidad de observar la forma en que funciona el Poder Judicial. Nos comenta que esta fue una experiencia enriquecedora puesto que esta área es trasversal, es decir, se asocia a otros enfoques como el antropológico, sociológico y económico. De igual forma, nos cuenta que después de varios años de trabajar en empresas consultoras y en litigio, comenzó a trabajar en una empresa trasnacional y fue ahí donde se dio cuenta que sus conocimientos y la forma en que enfocaba su trabajo no se ajustaban a los objetivos de la empresa. Este fue un punto de quiebre, según nos comenta, puesto que decidió hacer una Maestría en Administración Empresarial con especialización en Estrategia. Esta Maestría le permitió “ampliar el set de herramientas”, comenta.

También tuvo la oportunidad de trabajar en el sector público, en el Ministerio de Economía y Finanzas, en la Dirección Ejecutiva del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (FONAFE), área donde aplicó todos sus conocimientos sobre política de empresa, planeación y estrategia. “Cuando tienes un puesto de alta dirección y responsabilidad, te das cuenta que no es suficiente con lo técnico,  hay que desarrollar otras competencias”, afirma. Para Cecilia, es importante abrir el abanico de posibilidades en el desarrollo personal y profesional por lo que se capacita constantemente, pero no solo lleva cursos enfocados en lo técnico sino también aquellos que desarrollan las competencias emocionales, “tu intelecto y  tus emociones son tus herramientas”, dice. Así pues, nos comenta que además de llevar otros cursos enfocados en el desarrollo de habilidades gerenciales y responsabilidades de gestión también ha llevado cursos de Stand up Comedy, Clown, Cuenta cuentos, Gestión del tiempo, entre otros. Estos cursos son sumamente útiles “para las clases, para dar conferencias, para hablar un cliente”, puntualiza. En la actualidad, Cecilia es consultora de empresas y también se dedica a la docencia de posgrado y capacitación ejecutiva. Por lo que su día a día consiste en el trabajo y la coordinación con los clientes – empresas, y la elaboración de sus sesiones. Además, nos comenta que el poder administrar su tiempo es primordial, puesto que le permite trabajar en diversas áreas y seguir llevando cursos que le sirven a nivel personal y profesional.

Reflexiones finales

Para la abogada, el Derecho es un mecanismo de diseño social y al mismo tiempo un reflejo de la sociedad, por lo que permite entender las relaciones de poder, desigualdad o de inequidad. Sin embargo, comenta que esta forma de ver y entender las relaciones sociales debe complementarse con otros tipos de conocimiento que permitan que uno se constituya como un profesional integral: “ese bagaje que te da el Derecho no se pierde, pero hay que entender y aceptar que hay que estudiar y aprender constantemente”, afirma. Cecilia resalta la importancia de mantener la conducta ética como profesional y el enfoque en el cliente, puesto que más allá de la remuneración o la reputación, se ofrece un servicio, por lo que se debe ser honesto, responsable, comprometido y dirigir los esfuerzos a la satisfacción y el logro de los objetivos del cliente. Asimismo, comenta que no hay que tener temor a experimentar y que no hay que desanimarse con las dificultades que puedan presentarse: “todos quieren tener éxito ahora, es una carrera de obstáculos, constante, consistente, has lo que dices que vas a hacer, hacerte responsable, si no funciona, vuelves a empezar”, finaliza.

Por Erika León
Lima, julio 2015